En estos días de otoño de temperaturas TAN variadas dentro de la misma jornada, puede ser complejo y hasta molesto tratar de “achuntarle” a que ponernos.
La solución más eficiente a este problema es aprender a vestirnos por capas (idealmente 3)
Considerando la primera capa de estas para cuando haga más calor, la cual puede ser una polera o camisa, idealmente un poco ajustada.
Sobre esto un chaleco delgado, chaqueta tipo blazer o similar será la base del look, es lo que usaremos en la mayor parte del día.

El tercero puede ser una chaqueta, abrigo o chaleco más grueso pensado para el momento más frío del día (generalmente en la mañana temprano) Idealmente este debe ser abierto adelante, cosa de que sea fácil y rápido de poner y quitar. Esta prenda no debe ser muy ajustada, pues limitará nuestras opciones para las capas inferiores.

Algunas conclusiones
Un muy buen consejo final a la hora de combinar, es tener preseleccionadas nuestras prendas dentro de una de estas 3 categorías, de manera de al momento de tener que elegir, podamos tomar en cuenta otros aspectos como el color, textura o nivel de formalidad que necesitemos.
Si bien estos consejos pueden considerarse muy básicos, la idea es poder aplicarlos de manera de seguir viéndonos bien y con una intención clara en nuestro estilo, cosa que no se convierta en simplemente sumar prendas una encima de otra.
Si es necesario agregar una cuarta prenda en el caso de temperaturas muy extremas, esta debe ser de naturaleza más holgada que todas las anteriores, y por un tema práctico, si o si debe ser abierta por adelante, (ya sea con cierre o con botones).
